viernes, 17 de diciembre de 2010

El paso del tiempo


La Mujer del Espejo ( óleo) de Luisa Fernanda

El espejo todas las mañanas me muestra mi cambiada imagen y se encarga de recordarme el paso del tiempo.
Mis piernas, ágiles antes, están pesadas y duelen; mis manos, suaves y tersas, tienen durezas y arrugas; mi piel, antes limpia, está llena de impurezas.
Mis ojos, alegres y vivos, aparecen tristes, me son desconocidos, han perdido su azul intenso ya no reflejan el color del cielo, porque ya no sueñan.
Mi mente está llena de recuerdos, de añoranzas. Añoro…las caricias de mi madre, sus silencios, la infancia de mis hijos... ¡tantas cosas! Añoranzas y recuerdos  de una vida pasada, de una vida compartida, de una vida vivida con sus malos y buenos momentos. Momentos buenos que quisiera revivir para poder darle más besos a mi madre, jugar más con mis hijos,… en definitiva, vivir más.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Tigre - Delta del río Paraná

No podemos perdernos la visita al Delta del río Paraná situada a unos 35 km al norte de Buenos Aires.
Abandonamos la ciudad y entramos en la provincia. En nuestro recorrido nos va acompañando el impresionante río de la Plata, que al verlo se entiende por qué lo confundieron con un mar (tiene 220 km de ancho). También pudimos ver, de pasada, el estadio del otro (el River) y los suburbios, que toda gran ciudad tiene a sus afueras.
Nos llama la atención la distinción tan precisa que hacen entre los nacidos en la ciudad, llamados porteños, y los nacidos en la provincia, llamados bonaerenses, distinción que hemos podido comprobar durante todo el viaje cuando preguntabas a la gente de dónde era.
     Aunque se trata de un trayecto largo, permite visitar una de las regiones más hermosas, la zona norte, la más exclusiva de esta provincia, y en la que se encuentran grandes mansiones.
Hacemos una parada en San Isidro para visitar su catedral y pasear por sus avenidas, donde podemos comprobar que la numeración de cuatro cifras no es exclusiva de la capital.
Llegamos a la ciudad de Tigre, isla rodeada por los ríos Luján, Reconquista y Tigre. Ya en el tren de la costa bajamos para visitar el puerto de Frutos, famoso por sus mimbres, para más tarde continuar viaje hasta la última estación donde, a bordo de una lancha, nos adentraremos en la Delta del río Paraná. Los habitantes de Tigre dependen totalmente del río, el agua potable, el pan, el supermercado, el médico… todo les llega en lanchas; y para ir de una casa a otra deben utilizar puentes, si van por tierra, o sus barquitas.
       Dan ganas de comprarse una casa (allí no son caras) y  quedarse a vivir,  dada la paz y la tranquilidad que allí se respira.

martes, 7 de diciembre de 2010

Quiero escribirte un poema



Quiero escribirte un poema
y decirte que te quiero.
Quiero cogerte en mis brazos
y que se quiebre tu cuerpo.
Quiero mirarme en tus ojos
y que palidezca el cielo.
Quiero beber de tus labios
y que suavices mi aliento.
Quiero acariciar la noche
que encierras en tus cabellos.
Quiero que sientas el amor
de la punta de mis dedos.
Quiero acariciar tu piel
y que  no te de miedo.

Escrito por Carmina ( mi hermana) el  20 de abril de 1989

Este poema ha sido publicado también en los blogs Trazando Caminos  y  Blogueros Mayores si quieres ver los comentarios que allí ha dejado entra en ellos.

lunes, 6 de diciembre de 2010

El Ateneo





Había empezado este viaje con mucha ilusión y  no sabía cómo lo iba a abar. Sólo llevabamos un par de días y mis piernas no me soportan, iba a tres pastillas de Ibuprofeno diarias, pues se me inflamaban las rodillas y no me podía mover, eso hacía que nuestro día acabase antes de lo previsto y que nos dejásemos algunas cosas sin ver, pero desde luego no la librería El Ateneo, una de las librerías representativas de Buenos Aires situada en el 340 de la calle Florida. Pero de la que quiero hablar es de la sucursal situada en Av. Santa Fe 1860, casi esquina con Av. Callao, en pleno centro de la ciudad. Era el antiguo Cine Teatro Gran Splendid, construido en 1919, y se ha reciclado en librería conservando su estructura. 
 Pasearte por el interior de la librería, sus columnas, subir a sus palcos o acercarte al escenario, te hace rememorar tiempos pasados y te quedas esperando que aparezca cantando de nuevo Carlos Gardel, como lo hiciera en tiempos pasados en el Gran Splendid. 







Pero lo que más marca a Buenos Aires es ese aire europeo que, al pasear por el centro, se percibe en esas mansiones al estilo de los palacios de los nobles franceses, las amplias avenidas imitando los bulevares de Paris, las estatuas y fuentes dispersas por toda la ciudad… Todo ello te hace olvidar que está en América y que le valió el apodo de  “La París Americana”.
Detalle de la bóveda

domingo, 5 de diciembre de 2010

Caminito

Dejamos el estadio y continuamos para llegar a Caminito, la calle más típica de La Boca. Este barrio está junto al río y por eso se quedaban allí los inmigrantes. Sus casas eran los conventillos, donde vivían varias
familias; dichas casas estaban formadas por un patio central y alrededor las habitaciones, todos compartían cocina y cuarto de baño, y sus paredes eran de chapa.
En Caminito pudimos visitar uno por dentro y además apreciar el colorido externo de ellos, que se debe a que los vecinos las pintaban con las pinturas que les daban los barcos, y que por ser restos, cada día era de un color distinto.
Caminito era una vía de ferrocarril hasta 1920, y fue el pintor Quinquela Martín quién la transformó en calle. La letra del tango que lleva este nombre no fue escrita pensando en esta calle pero sí la música que fue compuesta para su inauguración en el año 1959.
Terminamos nuestro pequeño tour en Puerto Madero, el barrio más moderno de la ciudad, donde hay una gran oferta de restaurantes selectos, y en uno de ellos degustamos un exquisito bife.
       Ya a nuestro aire, y situados en la Plaza Carlos Pellegrini, donde se encuentra la embajada de Francia, edifico digno de ver, recorrimos la Av. Alvear, la calle con más glamour, y llegamos a La Recoleta, donde visitamos su famoso cementerio y la parroquia de Ntra. Sra. del Pilar.
Av. Corrientes
También hemos podido visitar las Galerías Pacífico, edificio que fue Museo Nacional de Bellas Artes primero y más tarde estación de ferrocarril. Alberga  hoy unas galerías  comerciales similares a las galerías Lafayette de París.
Paseamos por las grandes avenidas de Buenos Aires como Florida, considerada una de las calles comerciales más famosa del mundo, o como Corrientes, de la que dicen que nunca duerme, y donde una noche llegamos a tiempo para poder cenar una pizza en una de las pizzerías más antigua de la zona (del año 1932).
Sabemos que nos han quedado muchas, muchísimas cosas sin ver, pero ni el tiempo ni mis piernas dieron para más. Esperamos poder volver algún día para seguir recorriendo esa hermosa ciudad.

Más fotos en la entrada anterior

sábado, 4 de diciembre de 2010

Buenos Aires

     Después de toda una noche de vuelo, llegamos a Buenos Aires, aproximadamente, a las seis y media de la mañana (hora local). Nos llevan al hotel, nos instalamos, y tras un corto descanso para tomar un café, nos ponemos en marcha, pues queremos aprovechar bien el tiempo.


Nos reciben con un “city tour” por la ciudad para que nos hagamos una idea y nos podamos ubicar, y, así, el resto del tiempo nos movemos a nuestro aire. Ya desde el avión, llama la atención la vista cuadriculada de la ciudad, y al recorrerla comprobamos que sus calles son rectas y kilométricas, con numeraciones de cuatro cifras o más.
Salimos de la Av. Santa Fe, de ahí a Av. Maipú, y Av. del Libertador donde tenemos a un lado la Facultad de Derecho y al otro el Museo Nacional de Bellas Artes. Un poco mas adelante aparece la Flor (Floralis Genérica), en la Plaza de las Naciones Unidas, donde nos muestran orgullosos la flor mas grande de Buenos Aires: es de acero inoxidable y mide 20m de altura. Fue realizada por el arquitecto argentino Eduardo Catalana y donada a la ciudad en 2002. La flor tiene un sistema eléctrico por el que sus seis pétalos se abren cada día y a las 20h., cuando cae la tarde, se cierran. Siguiendo nuestro camino llegamos al Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA). Este recorrido termina en los bosques de Palermo.
Nos llama la atención ver por los parques a una sola persona con más de un perro, y nos cuentan que los dueños de algunos perros pagan a otra persona para que se lo saque a pasear (unos 50 ó 60  dólares al mes).
Volvemos por la Av. Libertador y llegamos a La Recoleta donde encontramos árboles de 300 años, árboles gomeros del caucho. Tomamos la Av. Alvear y llegamos a la Av. 9 de Julio, la más ancha del mundo, dicen los porteños. A nuestra derecha aparece el teatro Colón, cuya sala de música está considerada la mejor de Sudamérica por su acústica. Se puede cantar sin micrófono y está al nivel de la Escala de Milán pero la entrada  es más barata.
En frente nos parece el Obelisco que, con sus 67m de altura, es el monumento más emblemático de Buenos Aires y que nos hará de guía en nuestros recorridos.
Puerto del rio Boca
Abandonamos la gran avenida para llegar a La Plaza de Mayo, donde encontramos la Casa Rosada, la Catedral, el Cabildo, y la protesta de turno. Es habitual, desde hace unos años, ver pancartas de algún tipo ya que las protestas se hacen en la Plaza de Mayo, mientras que las celebraciones se hacen en el Obelisco.
De ahí iremos a los barrios San Telmo y La Boca; a estos barrios es donde llegaron los inmigrantes españoles e italianos aproximadamente en un 90 %, aunque también hubo otros: daneses, eslavos, rusos… Y podemos divisar las torres típicas de la iglesia ortodoxa que hay en el barrio de San Telmo. Este barrio no nos dio tiempo a pasearlo y queda pendiente para el próximo viaje.
En seguida nos empiezan hablar de fútbol con una ilusión y un entusiasmo que no esperábamos, no sabemos si es porque estábamos en la víspera del partido Boca–River o es que siempre es así. Nos ofertan la posibilidad de ir al partido especificando que iríamos acompañados de policía y con toda la seguridad del mundo, y nos hacen una parada en la puerta del estadio y con tiempo libre para que veamos su museo, si nos apetece.
Vemos que el anuncio de Coca-Cola es negro y blanco, es en el único sitio del mundo donde no tiene sus colores habituales (rojo y blanco) porque esos son los colores del otro (el River), pues ni siquiera lo nombran. La competencia entre el Madrid y el Barcelona de España no es nada para lo que se percibe allí entre los dos equipos. Son conscientes de que Maradona como persona deja mucho que desear pero que como jugador no tiene igual y por eso lo quieren.
A nosotros no nos gusta el fútbol pero es curioso, es un barrio pobre en el que todavía siguen viviendo los inmigrantes, que no pueden restaurar porque perdería su encanto. Los colores del club presiden todo el barrio.

Continuará ...