miércoles, 30 de marzo de 2011

Y salió de su cajón secreto

                                     Dedicado a Nerim
  
 Escondida bajo un sombrero y tras unas gafas, presentaba en Blogueros Mayores sus trabajos de punto de cruz y sus relatos. Por los comentarios que le hacían,  debía ser una persona conocida y querida por el grupo. A mí, me parecía distante.

   Saltando de blog en blog, quise trazar un camino y me la volví a encontrar.

   Saliendo  de su cajón secreto, un día, nos mostró su rostro y… ¡sorpresa! Tiene  “un algo“ especial que me recuerda a mi madre.

   Mientras mis dudas me corroían, se acercó y, casi sin conocerme,  apuntaló mi inseguridad,  se puso a mi lado para leer y comentar juntas y, desde entonces, me ha ido enredando  con sus hilos de seda y esparto.

   Ahora está ahí, respetando mis tiempos, y tan cercana, que hasta ha cambiado la  decoración de mi casa.

   No sé si serás capaz de  percibir  lo agradecida que te estoy y por eso siento la necesidad de decirlo.
   
    ¡Qué raro y maravilloso es ese fugaz instante en el que nos damos cuenta  de que hemos descubierto un amigo!
     William Rotsler

sábado, 26 de marzo de 2011

Cosas de mi abuelo




Mi abuelo materno era mecánico de máquinas agrícolas en Valdepeñas (Ciudad Real) y mi madre contaba que un día, en la época de la vendimia, unas personas fueron a buscarlo a la hora de comer, pues estaban pisando uva y se les había estropeado la prensa. Mi abuelo se levantó de la mesa, dejó su comida a medias, y se fue con ellos a repararla. Llegaron a la bodega, mi abuelo desmontó la máquina y luego fue soplando cada  pieza y volviendo a montarla. Al acabar, les pidió 50 pesetas (de las de aquella época). Al dueño le pareció muy caro y dijo: “¡Sr. Carrazón! (que era como llamaban mi abuelo), ¿50 pesetas? Si lo único que ha hecho es soplar.” A lo que mi abuelo respondió: “Señor mío,  aprenda usted a soplar y la próxima vez no me moleste.”



martes, 22 de marzo de 2011

Lleva la noche en el alma



Amanece un nuevo día,
la tristeza se levanta,
el llanto, presto a esconderse
mientras las nubes lo tapan.
Las canas pueblan sus sienes
y las arrugas, su cara.
Vaga sin rumbo, sin meta.
No quiere volver su rostro,
no vuelve atrás la mirada
porque el pasado la atrapa.
La tarde cae lentamente,
lleva la noche en el alma. 




Foto : Javier Fernández de la Torre 
Texto : Chelo

sábado, 19 de marzo de 2011

Yo también soy defensora del profesor

MANIFIESTO

Creo que la educación fundamenta la vida de cada persona y el desarrollo de la sociedad.

Creo que quienes enseñan y educan a las generaciones jóvenes merecen respeto y reconocimiento.

Creo que no se puede agredir, insultar ni despreciar a los profesores.

Todos les debemos algo, por eso apoyarlos es una tarea de todos.

El trabajo de los profesores mejora el futuro.
 

POR ESO, YO TAMBIÉN SOY DEFENSOR DEL PROFESOR.


Si tú también eres defensor del profesor

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jueves, 17 de marzo de 2011

No te conocía



En el año 1969, con tan sólo 36 años, murió mi cuñada al dar a luz. Afortunadamente la niña vive. En 1996 murió mi madre, sin esperarlo, pues era mi padre el que llevaba muchos años enfermo, y ella se fue en quince días.
Entonces escribí
 
No te conocía
me habían hablado de ti
pero...

Hace años,
me visitaste
y de un brusco golpe,
tronchaste un árbol mientras florecía
dejando desvalido a su  retoño.

Ha pasado el tiempo,
las heridas cicatrizan
los recuerdos perduran
y ...

Has vuelto con más fuerza,
golpeando una y otra vez
mis raíces,
y sigues a ahí
acechándome
me asustas,
revoloteas a mi alrededor
me das miedo.

Estoy preparada
te espero
y aún siento miedo.
Miedo a que me engañes,
a que tu guadaña vuelva a golpear
donde no espero,
como antaño.
Mi corazón se estremece al pensarlo
y me da miedo
y lloro
y me desvelo
y no duermo.

 Va a hacer un año que murió mi cuñado; tenía sólo 42 años, y también fue todo muy rápido. 

      Hoy volvería a escribir lo mismo  

Foto y Texto : Chelo

Japón llora su tragedia


Ha vuelto a temblar la tierra,
se han desbordado las aguas.
Los hogares destruidos,
las familias desgarradas,
los niños vagan errantes,
los muertos  descansan.
El pueblo busca  a los suyos
entre el escombro y el agua,
con lágrimas en los ojos,
con impotencia, con rabia.
Ha vuelto a temblar la tierra,
se han desbordado las aguas.
 Llora Japón su tragedia,
todo el mundo le acompaña
mientras solos, en silencio
los muertos descansan.







Texto: Chelo

sábado, 12 de marzo de 2011

Pasa el tiempo

 
Se os ve llegar,
crecer, madurar,
y como pájaro
que ansía libertad
dejáis el nido,
quitáis cadenas,
rompéis ataduras,
y nosotros quedamos
en nuestro mundo de niños.
Nuestra cara se surca de arrugas,
nuestro pelo se puebla de canas,
nuestra mente se esfuerza
por no envejecer.
Pasa el tiempo
y nosotros quedamos
en nuestro mundo de niños,
quitáis cadenas,
rompéis ataduras,
y se os ve marchar,
marchar, marchar.

Hace días mi amigo Francisco, en su blog Dias de aplomo , publicó una entrada en la que hacía referencia al paso del tiempo y me peguntaba como lo veíamos nosotros, los profesores.  Busqué, entre mis papeles, y salió esto que tenía escrito  hace bastante tiempo y que puede servir de contestación


Texto : Chelo  
 10/3/1999