lunes, 3 de enero de 2011

Nora

A las cuatro horas de nacer
Tus ojos vivarachos y tu risa fácil no lo pudieron ocultar: ¡estabas embarazada! Tu ilusión de volver a ser madre se iba a cumplir.

Muy pronto detectarían que el cordón umbilical estaba dañado y empezó tu calvario. Un peregrinar de médico en médico, en el que unos te decían abiertamente que interrumpieras el embarazo, que el bebé iba a nacer con muchos problemas, y otros te daban esperanzas y te decían que no siempre pasaba eso.
Mientras, tus ojos aguantan las lágrimas y tu sonrisa se esfuerza por brotar, te aferras a la duda y sigues adelante.
Te hacen pruebas y más pruebas y te dicen que es niña. Los médicos repiten una y otra vez que todo va bien “hasta ese momento“. Otros siguen insistiendo en que interrumpas el embarazo porque se te acaba el plazo. Es una decisión difícil cuando la notas crecer dentro de ti, cuando hasta hoy es una niña sana. ¿Qué hacer? El riesgo de problemas aumenta a medida que aumentan los meses de embarazo. ¿Qué hacer? Tu ilusión, tu fuerza y el apoyo del padre te hacen seguir adelante.
Y ya  tiene nombre: Nora. Sentimientos de ilusión y tristeza hay al pronunciarlo.
Se acabó el tiempo, ya no hay vuelta atrás. Las pruebas siguen diciendo que todo está bien. Deseas tenerla en tus brazos y, a la vez, temes ese momento, pues sabes que los problemas pueden surgir, incluso, en el momento del parto.
Por fin, hoy ya ha pasado todo, y Nora es una niña sana y feliz que hoy cumple un mes.




domingo, 2 de enero de 2011

La muñeca negra



María, como todas las Navidades, había escrito la carta a los Reyes, pero ese año era diferente: ¡le habían contestado!
Hacía unos días había llegado un telegrama de sus majestades los Reyes de Oriente: “Hemos recibido tu carta y, como has sido buena, te llevaremos todo lo que pides”,  decía. Nerviosa, lo leía una y otra vez, enseñándoselo a sus padres y esperando con ansiedad que llegara el día señalado.

La noche de Reyes, cuando desfilaban en cabalgata por las calles de su pueblo, les gritaba: “Reyes, Reyes, he recibido vuestro telegrama“, y la gente la miraba, pero ella seguía gritando. Como cada noche de Reyes, se acostó temprano, tan temprano que todavía se oían por la calle las trompetas del desfile. Lo que había aumentado era su nerviosismo, un nerviosismo inexplicable y que nadie entendía. Temía que llegaran antes de que estuviese dormida, porque no los quería ver. María sabía que otros niños intentaban no dormirse para ver si los veían llegar, pero no era su caso, ella se acostaba y apretaba los ojos, no quería verlos. ¿Qué sentía? ¿Miedo? ¿Respeto? Nunca nadie lo supo.
A veces, los Reyes, desde sus caballos, entregaban algunos juguetes a los niños; ella nunca quiso, por más que sus padres, todos los años, le preguntaban: “¿Quieres que te den algún juguete directamente?” Siempre dijo que no.
A la mañana siguiente, cuando despertó, fue un día de Reyes normal, pudo observar que sus majestades, como todos los años, se habían comido algún mantecado de los que sus padres les habían preparado y que se habían tomado una copa. Pero nada más. Tan normal, que María nunca recordó qué le dejaron los Reyes ese año.
Lo que sí perduró en su memoria para siempre fue una muñeca negra de china, vestida de hawaiana, con un pelo negro precioso, o por lo menos a ella se lo parecía. Sus tías de Madrid, todos los años, le mandaban lo que le habían dejado allí los Reyes. Cuando ese año abrió la caja y vio la muñeca cambió su cara: “¡Una negrita!”, exclamó; y desde entonces, esa muñeca sería su preferida.
María creció, pasó la magia de los Reyes y la época de jugar con muñecas, pero la caja de su “negrita” permanecería guardada en el altillo. Tantas veces como su madre le dijo de tirarla, tantas veces contestó que no.
El tiempo siguió pasando; María ya tenía su casa e hijos y un día decidió llevarse su muñeca. La pondría en una estantería. Pero al abrir la caja, vio con tristeza que su muñeca no era como la que recordaba, era mucho más basta  y, sobre todo, tenía las secuelas propias de haber jugado con ella: algún dedo roto, en otro se le veía el cartón, algún arañazo en la cara, el pelo enmarañado… No pudo disimular su tristeza y le dijo a su madre: “Creía que estaba nueva”.
     María, no recordaba haber jugado con ella y  ahora se sentía feliz  al comprobar que si lo había hecho.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Suenen las campanas

Suenen las campanas
que no dejen de sonar,
anuncian que el Niño 
ha nacido ya.
Su madre lo arropa,
José lo protege,
y alegra su vida
la hierba verde.
Suenan las campanas 
que no dejen de sonar.
Sentir alegría
todos al cantar,
decir alegría
es decir Navidad,
es decir paz y canciones
al calor del hogar.
Suenen las campanas
que no dejen de sonar,
anuncian que el Niño 
ha nacido ya.

Escrito por Carmina ( mi hermana)  en la Navidad del 1986

 Este poema  se ha publicado también en Blogueros Mayores   entra si quieres ver los comentairos que allí han dejado

domingo, 26 de diciembre de 2010

Bariloche - Parque Nacional Nahuel Huapi ( 2 )

 Circuito Chico con vista de los lagos Nahuel Huapi al fondo y Perito Moreno al frente, entre los dos el hotel Llao Llao. 
     
         Otra excursión que hicimos es la que llaman el Circuito Chico, que bordea el lago hacia el otro lado y recorre Playa  Bonita, Puerto Moreno, Puerto Cipre… A los 10 km , de empezar el recorrido,  nos encontramos al pie del cerro Campanario donde  una aerosilla nos traslada hasta la cumbre ( 1050 m)          desde donde hay unas vistas preciosas del lago y de todo el Parque Nacional, desde allí se comtemplan los lagos Nahuel Huapi y Perito Moreno, la laguna El Trébol, las penínsulas de San Pedro y Llao Llao y la Isla     Victoria. Lo malo fue que se nos olvidó incluir el sol en la compra del billete y las vistas
(al llegar arriba estaba todo nublado) no eran las mismas que te enseñan en los videos. A pesar de todo, mereció la pena.

Vista desde la cumbre de cerro Campanario
  El recorrido continúa hasta el imponente Hotel Llao Llao y la bella Capilla San Eduardo, joyas arquitectónicas de la región.
         Desde allí  pasamos a Puerto Pañuelo desde donde parten las embarcaciones para la Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes.


Puerto Pañuelo a orillas de la península de LLao Llao
            Puerto Pañuelo debe su nombre a que desde ahí, antes de haber puerto, los habitantes del lugar  les hacían señales, con un pañuelo, a los barcos para que parasen.

             Navegamos por las aguas azules del Nahuel Huapi, el verde de los árboles que crecen en la costa y los picos nevados del cordón montañoso que enmarca el paisaje acompañan la navegación.

Vista desde el puerto de isla Victoria
    Primera parada, isla Victoria, los tupidos senderos que surcan la isla nos conducen hasta las gigantes sequoias, uyas, eucaliptos, pinos, robles junto a cipreses, coihues y ñires, donde habitan distintas especies como el pudú o ciervo enano, jabalíes, ciervos colorados, faisanes y una infinidad de pájaros.
El cohiué
 En un pasado remoto, fue habitada por las comunidades indígenas que dejaron marcas de su presencia con las pinturas rupestres en las cuevas que se encuentran en la isla.
Después de recorrerla, navegamos hasta Puerto Quetriue, situado al sur de la península del mismo nombre, para visitar el Parque Nacional Los Arrayanes. Esta reserva protege un bosque de arrayanes(árboles de corteza color naranja) único en el mundo, con ejemplares de 15 metros de altura, que alcanzan entre 500 y 650 años de edad.
      El bosque sólo se puede recorrer a través de un sendero  desde el que podremos reconocer las diferentes etapas de crecimiento del Arrayán, como su convivencia con otras especies vegetales y animales.
      Este según dice la leyenda, inspiró a Walt Disney para hacer la película de Bamby; pero sólo es una leyenda.





¡Ah! Si alguien decide ir a celebrar las fiestas de Nochevieja a Bariloche, le puedo recomendar un par de restaurantes de los muchos que hay. Restaurante Weiss a la orilla del lago y con especialidad en pescado, en el que se puede tomar una cerveza roja de fabricación casera con paté de cordero ahumado mientras te preparan una trucha de la zona; y  el Boliche de Alberto, en el interior, en el que se puede degustar una estupenda carne con vino de la tierra, bastante más barata que en España.


jueves, 23 de diciembre de 2010

Premios, regalos, detalles de amistad

Premios, regalos , detalles.

¿PREMIOS PARA QUÉ? ¿SIRVEN DE ALGO?

Prefiero llamarlos detalles  porque hoy me he acordado de tí…
Es posible que suene a doble juego, por una parte al que le resulta agradable le hace ilusión, y por otra tal vez puedes incomodar a un blogger por tener que aceptarlo por cortesía.
Personalmente me agradan y deseo otorgarlos cuando vienen con normas. Creo es bonito compartir y recibir.
Reconozco que es un trabajo a veces difícil elegir blogs porque todos son merecedores. Aún asumiendo esta dificultad reconozco que es una vía de conocimiento personal y que los demás que nos leen conozcan otros blogs, incluyendo al que otorgó el premio.
He conocido estupendos blogs a través de este medio y de no haber sido así, tal vez nunca lo hubiera hecho.
Mi deseo es compartir pero ante todo dejando claro que:
“ACOGER Y ACEPTAR ES UNA OPCIÓN, NO UNA OBLIGACIÓN Y QUE NADIE SE SIENTA PRESIONADO”


Katy desde su estupendo blog Pasitos Cortos otorga este precioso premio a mi blog
Muchísimas gracias por este nuevo detalle de amistad ( me gusta más llamarlo así)  que comparto con todos mis seguidores y en especial con :
Teresa : Los incisos de Teresa
Nerim : Cajón Secreto
Marita : PINTANDO EL URUGUAY
Elena : EL CALLEJÓN DE LA PRISA
Abo Mary : Fractals, fractales
Y lo vuelvo a decir con el corazón en la mano, sois totalmente libres de aceptarlo.Un abrazo a todos






domingo, 19 de diciembre de 2010

Bariloche - Parque Nacional Nahuel Huapi ( 1 )


Detalle del Centro Cívico
Ya en al Patagonia llegamos a San Carlos de Bariloche, ciudad  situada a orillas del lago glaciar Nahuel Huapi ( "isla del tigre" en legua mapuche). Un paseo por la ciudad nos lleva desde el Centro Cívico (plaza no muy grande pero pintoresca y acogedora) hasta la Catedral neogótica, pasando por la capilla de madera de la
Inmaculada. En el recorrido  atravesamos la calle Mitre, principal arteria comercial, donde destacan las chocolaterías, fábricas de bombones traídas por los colonos suizos y que hacen las delicias de los visitantes golosos como yo, pues están a un precio muy bueno y además son exquisitos, sobre todo, los rellenos de dulce de leche.

Para conocer un poco la zona hacemos algunas excursiones. Desde Bariloche a Villa de La Angostura (a 40 km de Chile) salimos por la Nacional 40, la famosa ruta que une los pueblos de la cordillera, y bordeamos el lago, que como todo lago que se precie tiene su mostruo “El Nahuelito” y al que los viejos del lugar aseguran haber visto en alguna ocasión. Desde la salida, la belleza  del paisaje( los Andes con sus cumbres nevadas, el valle, el lago ...) nos inunda y nos gustaría ir parando en cada recodo para poder capturarla con nuestras máquinas, pues a veces los miradores no te muestran lo que ves por el camino o cuando llegas está nublado o  lloviendo como pasó ese día.




     Abandonamos la N-40 y la estepa patagónica y nos adentramos en el parque y en el bosque, donde contrasta el verde de los árboles con el amarillo de la retama (allí es primavera), mucho más intenso que el que podemos ver aquí, o por lo menos lo parece.



El lago Nahuel Huapi, Bariloche al fondo y detrás los Andes


         Nos encontramos con árboles autóctonos como la araucaria, ciprés, lenga y el cohiué con su hongo particular llao llao ("rico rico" en lengua mapuche), que bien se puede confundir con frutos.









En Villa la Angostura las casas antiguas son todas de madera de ciprés, a cual más bonita. En la actualidad les obligan a mezclar madera y piedra, ya que temen por sus bosques y tienen una fuerte ley de protección, aunque eso no impide que en el interior haya talas de árboles, pues es tal la frondosidad que es casi imposible de vigilar  a pesar de que tienen bastantes guardias forestales. Terminamos en el lago Correntoso,  cuyas playas son de origen volcánico y la lluvia no nos deja estar más tiempo.

Lago Correntoso

Playa volcánica



Río Correntoso y al frente Chile